Jornada laboral de 40 horas en México: qué deben preparar las empresas antes de 2027
- Soluciones Valadés & Co
- hace 2 días
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La reducción de la jornada laboral ya no es una iniciativa pendiente: la Constitución y la Ley Federal del Trabajo fueron reformadas en 2026 para llevar la duración máxima semanal de 48 a 40 horas de manera gradual. El primer ajuste obligatorio ocurrirá el 1 de enero de 2027, cuando la jornada máxima pasará a 46 horas semanales.
Punto clave: durante 2026 se mantiene el límite de 48 horas. El periodo del 1 de mayo al 31 de diciembre de 2026 fue previsto expresamente para que empleadores y personas trabajadoras ajusten sus procesos. |
1. ¿Qué cambió legalmente?
La Constitución
El artículo 123, Apartado A, fracción IV, establece ahora una jornada laboral de 40 horas semanales, en los términos que determine la ley. La reforma constitucional fijó una transición gradual: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.
La Ley Federal del Trabajo
El artículo 59 fue reformado para reconocer una duración máxima ordinaria de 40 horas semanales. Sin embargo, su aplicación plena también sigue el calendario gradual previsto en los artículos transitorios.
El salario no puede reducirse
La reforma dispone expresamente que la disminución de horas no podrá implicar una reducción de sueldos, salarios o prestaciones. Por ello, reducir proporcionalmente la remuneración para “compensar” el menor número de horas sería contrario al régimen transitorio.
2. Calendario obligatorio de reducción
Año | Jornada máxima semanal |
2026 | 48 horas |
2027 | 46 horas |
2028 | 44 horas |
2029 | 42 horas |
2030 | 40 horas |
3. No significa automáticamente una semana de cinco días
Un punto que suele confundirse es el descanso semanal. La Constitución y la Ley Federal del Trabajo continúan señalando, como mínimo, un día de descanso por cada seis días laborados. Por tanto, la reforma reduce la duración semanal, pero no establece por sí sola una obligación general inmediata de trabajar únicamente cinco días. La distribución de la jornada podrá acordarse entre empleador y trabajador, respetando los límites diarios y semanales aplicables.
4. Nuevas reglas sobre horas extraordinarias
La reforma también modificó el límite del trabajo extraordinario. La regla final permitirá hasta 12 horas extraordinarias por semana, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias y en no más de cuatro días. No obstante, el aumento será gradual: en 2026 y 2027 permanece en 9 horas; en 2028 sube a 10; en 2029 a 11; y en 2030 a 12.
Las horas extraordinarias dentro del límite legal deben pagarse con un 100% adicional sobre la hora ordinaria. Cuando se excedan los límites establecidos, la ley prevé un pago de 200% adicional, sin que la suma de la jornada ordinaria y extraordinaria pueda superar 12 horas diarias.
5. Registro electrónico de la jornada
La reforma incorporó al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo la obligación de registrar electrónicamente el inicio y la finalización de la jornada de cada persona trabajadora y proporcionar esa información a la autoridad cuando sea requerida. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá emitir disposiciones generales para definir el ámbito de aplicación y sus excepciones. Conforme al decreto, dichas disposiciones entrarán en vigor a partir del 1 de enero de 2027.
El incumplimiento de esta obligación, para quienes resulten obligados conforme a las reglas que emita la autoridad, podrá sancionarse con una multa de 250 a 5,000 Unidades de Medida y Actualización.
6. ¿Qué deben hacer las empresas durante 2026?
· Revisar contratos individuales, contratos colectivos, reglamentos interiores, políticas y manuales que establezcan horarios o turnos.
· Mapear las jornadas reales por área, puesto, centro de trabajo y modalidad, incluyendo personal remoto o híbrido.
· Proyectar el impacto operativo y presupuestal de la reducción a 46 horas a partir del 1 de enero de 2027.
· Diseñar ajustes de turnos y descansos sin reducir salarios ni prestaciones.
· Evaluar o implementar sistemas confiables para el registro electrónico de entrada y salida.
· Revisar esquemas de horas extraordinarias y autorizaciones internas para evitar excesos y contingencias.
· Documentar cualquier acuerdo de redistribución de jornada y conservar evidencia de su aceptación.
7. Riesgos de esperar hasta diciembre
La adaptación no consiste únicamente en recortar dos horas del horario semanal. Dependiendo de la operación, puede exigir cambios en turnos, cobertura, productividad, costos, sistemas de control, documentación laboral y negociación con sindicatos o trabajadores. Posponer el análisis aumenta el riesgo de implementar medidas improvisadas, generar horas extraordinarias no previstas o modificar condiciones de trabajo sin soporte documental suficiente.
Conclusión
La transición hacia una jornada de 40 horas ya forma parte del marco jurídico vigente. Para las empresas, 2026 debe tratarse como un año de preparación: el primer cambio efectivo llegará el 1 de enero de 2027 y coexistirá con nuevas obligaciones de control de jornada. Una revisión preventiva permite ordenar la operación, anticipar costos y reducir riesgos laborales sin afectar la continuidad del negocio.



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